dimecres, 24 de febrer de 2016

IMRE KERTÉSZ

KADDISH POR EL HIJO NO NACIDO
IMRE KERTÉSZ - fragment pàg. 53-54


'...la seriedad ya no podrá tomarse en serio por mucho tiempo, al menos por lo que respecta a la idea de poder, de cualquier poder. Y dejad de decir por fin, dije con toda probabilidad, que Auschwitz no tiene explicación, que Auschwitz es el producto de fuerzas irracionales, inconcebibles para la razón, porque el mal siempre tiene una explicación racional, es posible que el propio Satanás sea irracional, como lo es Yago, pero sus criaturas sí son racionales, todos sus actos se derivan de algo, igual que una fórmula matemática; se derivan de algún interés, del afán de lucro, de la pereza, del deseo de poder y de placer, de la cobardía, de la satisfacción de este o de aquel instinto, y si no, pues de alguna locura al fin y al cabo, de la paranoia, de la manía depresiva, de la piromanía, del sadismo, del asesinato sexual, del masoquismo, de la megalomanía demiúrgica o de otro tipo, de la necrofilia, qué sé yo de qué perversión de las muchas que hay o de todas juntas quizá, porque, dije con toda probabilidad, porque prestad atención, porque lo verdaderamente irracional y lo que en verdad no tiene explicación no es el mal, sino lo contrario: el bien. Por eso mismo, hace tiempo que ya no me interesan los Führer ni los cancilleres ni los demás usurpadores de títulos, por muchas cosas interesantes que sepáis decir sobre su mundo psíquico, y en vez de la vida de los dictadores hace tiempo que sólo me interesan las vidas de los santos, por cuanto las considero interesantes e inconcebibles y no les encuentro ninguna explicación racional; y, visto desde esta perspectiva, Auschwitz, aunque parezca una triste broma, Auschwitz demostró ser una empresa directamente fructífera, de modo que, por mucho que os aburráis, os contaré una historia y os pido que luego me la expliquéis, si sois capaces.'

.