divendres, 19 de febrer de 2016

Inquisidor -2-

'Por ello, cuando el Inquisidor se presenta, no basta con negarle las respuestas; es necesario negarle incluso el diálogo, cualquier forma de diálogo, y mantener el cerebro alerta.' (...)

'Si no se comprende esto, no se le puede mantener a raya, y resistírsele se convierte, simplemente, en un acto de orgullo personal. Entendámonos, el orgullo personal es legítimo e incluso constituye un deber, pero encerrado en sí mismo es un error político: resistirse al interrogatorio no sólo significa demostrar un heroísmo digno de san Sebastián o de los mártires del Coliseo; significa también humillar al Inquisidor en el plano profesional y mental, inducirlo a dudar de sí mismo y del sistema que él representa, vengar a todos los que fueron abrumados por su cortés ferocidad.'


ORIANA FALLACI - Un hombre - Ed Noguer
Fragment - Pàgs. 46-47
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